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Life Death Life Nature



La instalación Death Life Death Nature nace de la vivencia en una inmensa playa desierta al norte de Essaouira. Fui allí pensando en seguir desarrollando mi trabajo artístico sobre los seres que habitan la tierra pero cuyo futuro es una incógnita. Había investigado que una de las especies amenazadas, cuyo hábitat son las aguas que compartimos Marruecos y España, es la Foca Monge, animal de gran simbología. El mito de la sirena aparentemente viene de como las percibían los pescadores que llevaban largo tiempo en la mar.
Sintiendo que recorríamos caminos geográficos paralelos, llegué a una magnífica costa. Imnotizada por la orilla primigénia, por los elementos en toda su fuerza y pureza: el aire, el agua, el fuego solar y la tierra- arena…siempre en cambio, me zambullo en ese lienzo en continuo proceso de creación. Allí entre las infinitas gamas del sílice van surgiendo azules, rojos, amarillos, verdes… pedacitos de mil colores diseminados, de lo que tuvo función humana y es ahora un desecho indigerible. Indigerible para el mar, la tierra y para los seres vivos.
Supe que había encontrado los colores de mi paleta, y recojo cada dia lo que el agua trae y lo que la arena escupe. Los pescadores locales también dejan rastro, y mis manos se conectan a sus trabajos ancestrales repasando donde lo hicieron las suyas. En mi taller, surje un diálogo entre los aperos abandonados trampas de lo orgánico; junto a los ecos de animal, vegetal, mineral, y los trozos kitsch de un mundo “desarrollado”…

Death Life Death Nature Installation comes from my experience in an vast desert beach north of Essaouira.
When going there, I thought of continuing my artistic work on those beings who live in this world, but whose future is a mystery. I had researched that one of the threatened species, whose habitats are shared Moroccan and Spanish waters , is the Monk Seal, animal of great symbolism. The mermaid myth apparently comes from how they were perceived by fishermen who spent a long time at sea.
Feeling that I was also crossing similar geographical paths, I arrived at a magnificent coast. Hypnotised by the elements in all their force and purity: air, water, solar fire and earth-sand, I plunged into this ever-changing canvas in its continuous process of creation. There, between infinite ranges of silica, blue, red, yellow, green arise…little bits of thousands of colors spread about, objects which formerly had a function for humans, and what are now indigestible waste. Indigestible for the sea, the land and for all beings.
I knew that I had found the colors of my palette, and every day I gathered from what the water brings and the sand spits out. The local fishermen also leave their mark, and my hands connect to their ancient labour, passing through just where theirs did. In my studio, a dialogue comes up between abandoned equipment, (now organic traps), animal, vegetable and mineral echoes, together with kitsch pieces of a "developed" world …

Eliana Perinat, mayo 2012